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lunes, 13 de enero de 2014

EL HUMOR Y LA COMICIDAD EN LA ARGENTINA EN LOS ÚLTIMOS 50 AÑOS. 1 ´Parte.

El humor es sin dudas, el paliativo más importante del hombre de todas las épocas. Ante la desolación de la tristeza, la incomprensión y la lucha diaria por el sustento y las competencias diversas, se hace imprescindible, el chiste, la ironía, el gag, la comicidad, que se ha ido manifestando en los medios artisticos tales como el teatro, el cine y la televisión. A partir de los años 50, en Argentina, al cine y el teatro, se le suma la televisión en blanco y negro. Con ella aparece una nueva dósis de distracción y diversión familiar. Surgen personajes tales como Mario Sapag, Alberto Olmedo,  Jorge Porcel, Juan Carlos Altavista y Juan Carlos Calabró. Olmedo y Porcel, son los cómicos del género picaresco, el cual no se manifestó en toda su magnitud, debido a las dictaduras militares. Sin embargo, en el teatro de revistas, fueron sin dudas, los más destacados del siglo, en Argentina. Olmedo, inigualable, para mi modesta opinión, -de un analista simple del humor-el más histriónico, ocurrente y simpático de la era moderna de la comicidad en por lo menos 25 años, hasta su trágica muerte. Jorge Porcel, dueño de una contundencia singular, fue su  par más interesante. Sin inmiscuirme en su vida personal, la cual ha sido criticada ásperamente. Juan Carlos Altavista, un cómico que era de grandes  y adolescentes, que según Sofovich,fue  uno de los más grandes que tuvo el pais. Yo, no lo admro tanto, ya que mi gusto por su humor, no era destacado. Luego, me agradó Sapag, por su programa Las Mil y Una de Sapag, en 1984-87. Carlos Balá, fue otro simpático cómico. Simple en su humor, nunca fue procáz.  Calabró, se destacó también por su simpleza. Los uruguayos, de Hiperhumor y Comicolor, fueron quizás los más estilistas, exquisitos, de los años 80. Humor inteligente, para gente inteligente. Humor simple, pero a veces, para entender. Eduardo Dangelo, y Ricardo Espalter,para nombrar a sólo dos, se destacaron en sus actuaciones. No me olvido de los imitadores como Miguel Angel Ceruti, y Carlos Russo. Nito Artaza, fue un exponente hábil sobre todo en el teatro de revistas, de los años 80. Los años 80, vinieron de la mano de la democracia, y el humor inteligente estalló como expresión de alegría, ante el fin de las dictaduras militares. Entonces, hubo un gran auge. La cosa parece que termna con la aparición masiva de Marcelo Tinelli, en los noventa. La desaparición del programa de televisión, No hay Dos SIn Tres, me hace pensar que aqui, en esta emisión no se deja expresar la comicidad de Pablo Granados y Freddy Villareal, como la de Pachu Peña,, dando lugar -por la falta de ideas y el auge del neoliberalismo- a la burla como forma de humor, expresada en la chabacaneria e insolencia, de la mano de las cargadas de Tinelli, y la aparición para mi nefasta de los realitys shows, que son un modo de manifestar el hastio de una sociedad vacia de creatividad, y llena de problemas, que, dan lugar a falta de interés, entre otras cosas, en contratar libretistas y creativos. Un facilismo donde lo más importante es el dinero y el chiste repetido. La burla y las disputas agrias, entre vedettes y personajes faltos de ideas. Una manera de expresar la  crisis social del pais, que clama hoy más que nunca, por un nuevo humor que remplace la chicana poco inteligente, por la creativdad, hoy por hoy, ausente, que me hace ir seguido a los archivos de Hiperhumor, Olmedo o Le Luthiers, por dar tres nombres aislados. ¿Tendremos una nueva comicidad creativa?. ¿Nuevos libretistas  y guionistas inteligentes?. 

viernes, 10 de enero de 2014